EL PAN QUE DIOS NOS DA

Dios y Padre nuestro, tú eres el Pan que nutre y da vida.

Tú nos das el Pan que  cada día nos alimenta.

Tú hiciste el trigo para que de el saliese tu Pan.

Tú diste a los israelitas el maná, el Pan del Cielo.

Tú nos diste el Pan de Vida y el Pan que da la Vida.

Tú nos diste en Jesús el Pan que alimenta nuestra alma.

Tú nos diste el Evangelio de Jesús cuya letra es Pan.

Tú nos diste la Carne y la Sangre de Jesús, que es Pan de Amor.

Dios y Padre nuestro, gracias por el abundante Pan que nos das,

por puro amor, y que sin el no viviríamos, ya que sin Jesús,

que eres Tú hecho Carne, no tendríamos Pan.


REFLEXIÓN: EL SECRETO DEL MANÁ REAL QUE DIOS NOS DA


Los israelitas guardan en su memoria las grandes gracias y la muy profunda misericordia amorosa que Dios ha dado a Israel: su elección como pueblo, su liberación de la esclavitud de Egipto, el alimento y el agua que jamás les faltó en el desierto, la entrega de la tierra, el perdón continuo de sus infidelidades.... En un momento de ese amor continuo de Dios por Israel, se menciona como el Sumo Hacedor alimenta a los israelitas con el maná, ese pan del cielo que los nutre durante cuatro decenios.

El maná era una especie de pan,que podía comerse o cocinarse haciendo tortas .El maná caía cada mañana con el rocío. Pues bien,aunque parezca increíble,el maná existe. No es un maná que lo comamos,pero lo necesitamos para vivir. Es el yodo,sustancia que se encuentra en nuestra sangre en muy pocas cantidades y que la glándula tiroides que tienen todos los vertebrados lo trabaja. El yodo es imprescindible para el correcto funcionamiento de dicha glándula.


¿Entonces qué tiene que ver la escasez de yodo en nuestra sangre y el maná? Es que el yodo cae del cielo,como el maná,y nuestro cuerpo lo absorbe y se alimenta de el. Y gracias a el podemos vivir.

Pero ¿cómo ocurre este milagro? se trata de un proceso que por nada del mundo es casual. El método es muy sencillo. Las algas que se encuentran en los océanos producen una sustancia llamada yoduro de metilo. Es una sustancia muy volátil y viaja hacia las atmósfera,nuestro techo. Allí desprende yodo. Un yodo que las corrientes de aire transportan hacia los continentes y que los seres humanos,los mamíferos y todos los vertebrados en general absorbemos en nuestro cuerpo.

La Humanidad entera es el nuevo Israel, y nuestro Padre nos da el pan del cielo que necesitamos. En forma de ese yodo que nuestro cuerpo necesita y fabricado por las algas, en un proceso hecho con su Infinita Sabiduría.

Aunque podemos tener más yodo en nuestro cuerpo a través de los alimentos, nada es casual en nuestro hogar, la Tierra,y como funciona milimetricamente ésta. Ese yodo que absorbemos nos debe ser muy útil,ya que nuestro cuerpo fabrica muy poco y los alimentos quizás no nos proporciones todo el necesario,ya que el yodo no está presente,ni mucho menos,en todos los alimentos.

Por tanto,el maná existe. Es el yodo,y Dios nos lo da haciendo que las algas produzcan una sustancia que viaja a la atmósfera y allí desprende yodo que nuestros cuerpos absorben. Y es que Dios se ocupó que hasta no nos faltase el yodo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario