En primer lugar he de decir que en el pasado los milagros me apasionaron. Eran una "prueba" de que mi fe era verdadera y la de los demás falsas. Sigo pensado que mi fe en Cristo es la verdadera, si no, no sería cristiano. Pero el paso de los años me ha hecho sentir más emoción por los milagros de la Providencia Divina, que además de ser para todos, por eso mismo, son milagros para toda la Humanidad y son también la PRUEBA de que todos somos hijos de Dios. Ya lo dijo el Señor Jesús, el Padre hace salir el sol sobre bueno y malos y hace llover sobre justos e injustos. Una frase que lo dice todo y que quién la pase de largo, simplemente no cree en el Dios de Cristo.
El pasado jueves,que era 10 de marzo viví una de las experiencias más emocionantes de mi vida. La visita a un domicilio particular, de la imagen un Jesús del Sagrado Corazón, que derramó en 2008 lágrimas y en la que se había creado una capilla en que unas personas van a orar. Una persona muy querida y cercana a mi me lo contó, y que una persona que conocía, que había sufrido tiempo atrás una enorme desgracia personal (la peor que puede sufrir un ser humano), había encontrado un santuario de paz y serenidad. Sabiendo por donde estaba más o menos el lugar, pero sin saber el lugar exacto, sin conocer a su propietario y sin posibilidad de contactar con la persona que podía servirme de enlace para poder orar ante la imagen, fui a ciegas, caminando, por una zona de mi ciudad por donde jamás camino ya que está lejos de donde vivo y porque no me une vínculo alguno para que pueda acercarme por alli. Y pedí a mi ángel guardián, mi Hermano Mayor, mi Gran Amigo, mi Escudo Protector, que me guiase al ligar, que mi caminar fuese su caminar, Y ese ángel que Dios puso amorosamente a mi lado, siempre tan bueno conmigo, me escuchó, y me llevó donde el conocido de mi hermana estaba esperando el autobús. Increíble, pero cierto, Obviamente no era casualidad. Esta persona, de enorme bondad personal, le conocía poco, pero nos conocíamos y le pregunté. Y me dijo que contactaría con el propietario de la imagen y se pondría en contacto conmigo. Esto fue un miércoles y el jueves de la semana siguiente tuve esa maravillosa experiencia. El propietario de la imagen me invitó a su casa, donde estuvimos hablando, y me enseño, durante un breve periodo de tiempo, la imagen, en una especia de capilla hecha en su casa. Me regaló un póster de una foto de la imagen en el momento de derramar las lágrimas. Reconozco que hubiese necesitado quedarme un rato a solas, tal como, la persona conocida que me llevó al dueño de la casa, pidió, pero no pudo ser y es comprensible: yo era un desconocido del que nada sabía. Pero dejando este hecho, ha coincidido este acontecimiento en una época de búsqueda personal de respuestas.
Esa semana supe de una noticia científica que me pareció impactante y clara prueba del Diseño Inteligente y de la Providencia Divina. Estaba buscando alguna noticia así, sabiendo que existía.
Siempre he rechazado el exclusivismo de muchos cristianos, como también el evolucionismo ciego. Por mis entradas ya se sabe que soy un firme creyente en el Diseño Inteligente y en Prividencia de Dios, en que Dios interviene en la vida y en la naturaleza para mejorarla, preservarla y protegerla. El Diseño Inteligente además es inclusivo y universalista: no discrimina nadie, incluye y ampara al católico, al hindú y al ateo, aunque esto no guste a muchos cristianos, sobretodo a los pertenecientes a las iglesias evangélicas, que tiene la idea de un Dios terrible. Preguntándome si podría ser obra de la Providencia el hecho de que el 99% del plástico de los océanos haya desparecido, y creerse que dicho plástico había terminado ingerido por los peces (algo poco probable por su consecuencias devastadoras), la semana de mi encuentro con ese Jesús que lloró, supe que investigadores japoneses habían descubierto una bacteria que se come el plástico. Dicha bacteria, llamada idonella sakaiensis, dispone dos misteriosos enzimas que no se conocen en la naturaleza que permite que se coman el plástico, impidiendo su expansión catátrofiica por los océanos. El gran misterio es que dicha bacteria ha tenido solo 70 años para adaptarse y evolucionar para comer el plástico, que son los años en que llevamos inundando los mares con ese material peligroso y no degradable. Cuando los evolucionistas dicen que cualquier evolución en especies es larga y ramificada: se tarda hasta millones de años y de dicha evolución surgen varias especies diferentes.
No se puede de demostrar que sea Dios el que ha causado que esa bacteria se haya convertido en su instrumento providente para hacer desaparecer algo que hubiese causado una enorme catástrofe de no haber desaparecido todo el plástico que llevamos siete décadas echando a unos mares no preparados para inundarlos de un material semejante. Pero desde el punto de vista de la fe, si es que posible, y es más ESTOY SEGURO QUE ES OBRA DE DIOS. Cuantas cosas hace sin parar por nosotros, como hemos visto en otras entradas: dese el escudo protector donde impactan los electrones asesinos hasta la forma en que la lluvia se produce y jamás dicho ciclo se interrumpe, desde el yodo que recibimos de la atmósfera y que nos permite vivir hasta el metano de pantanos y ciénagas que hace que el nivel de oxígeno sea el necesario para que vivamos... Pues bien, no hay paredes ni muros entre cristianos y no crstianos, pertenecientes a una Iglesia o pertenecientes a otras....La Providencia de Dios, paternal y amorosa ES PARA TODOS y debemos abandonar los cristianos el orgullo y la vanidad. Todo aquello que nos aleje de esta idea, debemos rechazarla, porque las pruebas que Dios nos da en la Naturaleza, y que el Señor Jesús afirma y confirma en los Evangelios está por encima de lo que cualquier otro ser haya dicho.
Tenemos una idea de un Dios exclusivista y exclusivo , un Dios que es Padre nuestro, pero no de los demás. Que los que no son de nuestra Iglesia, que los que no están bautizados, que los que creen en otras religiones....no son hijos de Dios ni son hermanos nuestros. El apoderarnos en exclusiva de Dios es un gran pecado, porque además de ponerle límites a Dios en su acción paternal, es un pecado de arrogancia, orgullo y vanidad. Hay tantas acciones que prueban que Dios se ha ocupado y preocupado de todos nosotros... En otras entradas hemos hablado de algunas de ellas, y es solo el principio.
Esa imagen de Jesús, que derramó lagrimas por el dolor y la maldad que hay en el mundo, nos está transmitiendo también que detrás del dolor en el mundo y la maldad del hombre, hay un Dios que no hace más que preservar y guardad la vida en la Tierra y que no hace más que perdonar y dar nuevas oportunidades.
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